La resistencia a carbapenémicos en bacterias Gram negativas constituye una amenaza crítica para la salud pública global, especialmente en entornos hospitalarios. La producción de carbapenemasas representa el principal mecanismo de resistencia, comprometiendo opciones terapéuticas de última línea. En este contexto, los métodos de diagnóstico rápido como los medios cromogénicos y las pruebas de flujo lateral han emergido como herramientas clave para la detección temprana y el control epidemiológico.
Los antibióticos carbapenémicos son considerados uno de los últimos recursos terapéuticos frente a infecciones por bacilos Gram negativos multirresistentes. Sin embargo, la diseminación de enzimas como KPC y NDM ha incrementado significativamente la resistencia bacteriana.
En Colombia y otros países, estos mecanismos tienen alta prevalencia en entornos hospitalarios, especialmente en unidades de cuidados intensivos, lo que hace indispensable la implementación de estrategias diagnósticas rápidas y confiables.
La resistencia a carbapenémicos puede originarse por múltiples mecanismos, entre ellos la producción de carbapenemasas. Estas enzimas inactivan el fármaco y se diseminan fácilmente a través de elementos genéticos móviles, a menudo asociados a infecciones nosocomiales.
Su detección temprana es fundamental para el control de brotes y la adecuada selección terapéutica, ya que hidrolizan y destruyen los antibióticos carbapenémicos (imipenem, meropenem, ertapenem), considerados de último recurso.
Los medios cromogénicos contienen sustratos específicos que liberan compuestos coloreados al ser metabolizados por enzimas bacterianas, permitiendo la identificación presuntiva rápida mediante diferenciación por color de colonias para la selección de microorganismos resistentes a los antibióticos carbapenémicos.
Los medios cromogénicos han mejorado significativamente la eficiencia operativa, permitiendo detectar portadores asintomáticos y optimizar las estrategias de aislamiento hospitalario directamente de muestras clínicas con alta sensibilidad para tamización, reducción del tiempo diagnóstico a un bajo costo relativo frente a otras técnicas.
Las pruebas de flujo lateral (LFA) utilizan anticuerpos específicos para detectar proteínas o enzimas asociadas a resistencia, mediante un formato tipo “Sandwich” inmunocromatográfico con la identificación rápida de enzimas específicas como: KPC, NDM, VIM, IMP y OXA-48
con tiempos de respuesta de aproximadamente 10–15 minutos.
El uso combinado de medios cromogénicos y pruebas de flujo lateral representa un equilibrio óptimo entre accesibilidad y precisión diagnóstica. Mientras los medios cromogénicos permiten una vigilancia amplia y económica, las pruebas LFA ofrecen rapidez y especificidad en la identificación de mecanismos de manera temprana generando un ahorro en costes directos al reducir la estancia hospitalaria y el uso de antibióticos de alto costo permitiendo una terapia dirigida, mejorando la seguridad del paciente y disminuyendo la mortalidad.
Bibliografía
- National Geographic. (2022). En 2050, la resistencia a antibióticos será responsable de 10 millones de muertes anuales. National Geographic España. https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/2050-resistencia-a-antibioticos-sera-responsable-10-millones-muertes-anuales_18090
- Organización Mundial de la Salud (OMS). (s.f.). Resistencia a los antibióticos. World Health Organization. https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/antibiotic-resistance
- Orozco, N. (2026). ¡Sin equipos también se puede! Tamización y diferenciación de carbapenemasas. DX Microbiología. Documento base para artículo web.








